El limón para el acné y sus manchas


El limón es un astringente natural para la limpieza de la piel y es muy usado en la vida cotidiana porque “se dice” que ayuda a combatir el acné. Aquí hay un poco de verdad y un poco de mito. Como bien dije, es un astringente, pero esto no quiere decir que combata al acné y que su uso sea efectivo contra éste. El hecho de que sirva como astringente hace que en ocasiones sea beneficioso, mientras la piel lo soporte, ya que es probable que rechace los componentes del limón haciendo arder o poniéndola roja.

Si el limón no es rechazado, puede ayudar “un poco” contra el acné. Hay que decir la verdad, no es para combatir el acné sino que su uso en realidad está ligado al de “aclarar manchas”, por ejemplo, las de acné. De aquí viene que muchos creen que es para curar el acné; pero en realidad es para aclarar las manchas del mismo. Sin embargo, como dije anteriormente, puede que ayude en menor medida a reducir los granos y espinillas.

El limón es un blanqueador natural, que con el tiempo, hace que la mancha se funda nuevamente con el color de la piel. Pero hay que tener cuidado, porque un mal uso del mismo puede ser contraproducente, por ejemplo, si te llegase a dar el sol cuando tienes puesto jugo en tu piel: te manchará el rostro.

El zumo de limón se coloca de 15 a 30 minutos sobre la mancha y luego se quita con agua. Si al colocarlo te arde, debes probar agregándole un poco de agua al jugo. Si aun así te sigue ardiendo, entonces tu piel no resiste los componentes y lo mejor sería no castigarla con esto, ya que conseguirás ponerla roja por la irritación.

Se podría decir que el limón es realmente efectivo para aclarar las manchas en general, así que si tienes manchas de acné podrías empezar a colocarte todos los días, como dije, de 15 a 30 minutos y sin exponerse al sol cuando lo tienes puesto. Recuerda que esto no es un proceso de unas semanas, sino de meses, pero es algo efectivo a largo plazo.

 

Resumen de pasos

Lávate la cara con agua antes de empezar y luego sécala con una toalla. Toma un limón, lávalo y córtalo por la mitad. Exprime una cantidad suficiente para las manchas que quieras aclarar. Si quieres, puedes tomar un algodón, pero necesitarás más cantidad de jugo, ya que lo absorberá rápidamente. De lo contrario, sólo usa los dedos. Colócatelo sobre las manchas de acné u otras que quieras aclarar, y déjalo actuar entre 15 y 30 minutos. Luego de esto, retíralo con abundante agua, preferentemente tibia.

Si al colocarte el zumo te arde la piel, entonces quítatelo con agua y más tarde prueba de nuevo, pero esta vez diluyendo el mismo con un poco de agua. Será menos efectivo que el limón puro, pero lo importante es que tu piel no se irrite.
Ten cuidado de no colocarte el jugo cerca de los ojos o encima de lastimaduras y no te expongas al sol cuando lo tengas puesto o te creará más manchas.

Si te sobra zumo, entonces ponlo en la heladera así se conserva.

Una vez que veas que tu piel tolera totalmente el limón, puedes colocártelo de noche antes de irte de a dormir. Esto de todos modos no será más efectivo que los 15 a 30 minutos de uso normal, pero puede que a algunos les resulte más simple.

Se puede combinar con varios otros elementos de la naturaleza para aclarar las manchas del acné y también para ser un poco efectivo contra los granos y espinillas. Uno de los elementos más comunes con el que se combina es con la miel.
La miel es buena para el acné y combinada con el limón serán efectivos contra éste y sus manchas. Dentro de los remedios naturales o caseros para combatir granos y espinillas, puede que estos dos juntos estén entre los más efectivos.
Para conocer más usos del limón, te recomiendo que mires la sección de mascarillas para el acné. Allí encontrarás muchas combinaciones útiles para las manchas y para los granos y espinillas.