Mascarillas para el Acné y Manchas

En este artículo se detallan algunas de las mascarillas más efectivas para combatir acné y algunas otras para eliminar las manchas que deja el mismo, así como también cualquier otra.

 

Mascarilla de miel y limón

Esta mascarilla es una de mis preferidas y resulta muy útil para combatir el acné, espinillas y granos, ya que el limón funciona como un astringente natural, mientras que la miel es un antibacteriano, y es junto con el aloe vera, una de las mejores cosas para la piel (fortifica y regenera). Esta combinación es especial para aquellos que tengan acné y lastimaduras producto del mismo.

Bien, para preparar esta mascarilla casera lo primero que tenemos que hacer es tomar una cucharada de miel  y calentarla un poco, lo suficiente como para que su temperatura esté tibia. A continuación colocaremos algunas gotas de limón de acuerdo a la cantidad de miel que tengamos, quiero decir, en una cucharada sopera de miel serían unas 5 gotas de limón. Revolvemos un poco para que se mezclen ambos elementos. Una vez hecho esto colocamos la mezcla en aquellas zonas puntuales donde tenemos acné o manchas del mismo.

Deja actuar durante aproximadamente 15 minutos. Ten cuidado con la cantidad de mezcla que colocas en tu rostro, ya que si te colocas mucha cantidad, la miel se derrite rápidamente con la temperatura de la cara y comienza a correrse.

Cuando pasen los 15 minutos, retira la mascarilla, opcionalmente con té de manzanilla que sirve para aclarar y desinflamar la piel. De lo contrario, quítate la misma con agua tibia.

 

Mascarilla de pepino

Esta combinación es una muy conocida y usada, dado que el pepino es un fruto refrescante que ayuda a hidratar la piel, y por otro lado porque desinflama las hinchazones. Es una mascarilla especial para aquellos que tienen acné y piel seca.

Para preparar esta mascarilla casera debes tomar un pepino y cortarlo en varias rebanadas. Coloca dichas rodajas y un poco de yogurt en una licuadora o procesadora para conseguir triturar el pepino. Luego de procesar la mezcla, vuélcala en un recipiente y agrégale una cucharada grande de miel. Sólo queda que revuelvas bien la mezcla y que te coloques la misma en toda tu cara.

Déjala reposar durante aproximadamente 30 minutos. Quítate luego la mezcla con agua tibia.

 

Mascarilla de yogurt y avena

La mascarilla casera de yogurt y avena, es muy recomendada y utilizada para aquellas personas que tienen poco acné pero muchas manchas que les ha dejado el mismo. No se recomienda su uso a aquellas personas que tengan una piel reseca, ya que si bien el yogurt refresca la piel y la fortifica con sus propiedades, la avena funciona como exfoliante, y esto último no es conveniente en piel reseca.

Para elaborar esta mascarilla natural debes mezclar yogurt y avena en pequeña cantidad y colocar una cucharada sopera de miel. Mezcla bien los tres ingredientes y luego coloca dicha mezcla en las zonas de acné y donde tengas más manchas. Debes realizar movimientos circulares con la yema de tus dedos si quieres lograr un efecto de exfoliación sobre las manchas, ya que la avena raspará tu piel. No te excedas o quedará irritada. En el caso de realizar esta acción, hazla durante 2 o 3 minutos. De cualquier forma, debes dejar reposar la mezcla durante 15 minutos. Luego lávate bien el rostro con agua tibia.

 

Mascarilla de Aloe Vera y Miel

Esta mezcla combina el aloe vera (sábila) y miel, los dos mejores ingredientes para refrescar, fortificar, rejuvenecer y regenerar la piel. Si bien esta mascarilla es recomendada para cualquiera, es la mejor para aquellos que tengan lastimaduras producto del acné, o bien que tengan heridas en el rostro. Además si tu acné es inflamatorio, notarás que la hinchazón se reducirá bastante, dado que el aloe vera es especial para esto, mientras que la miel con sus efectos antibacterianos te ayudará a mantener el rostro limpio.

La preparación de esta mascarilla natural es simple, sólo debes mezclar miel y pulpa de aloe vera, lograr unificar ambos elementos y colocar dicha mezcla en las zonas que tengas lastimadas, hinchazón o acné, o bien donde desees, ya que es buena en todos los casos. Deja reposar durante 20 o 30 minutos y luego quítala con agua tibia.

 

Mascarilla con clara de huevo

Por lo general esta mezcla utiliza el limón como elemento secundario y su finalidad es suavizar y fortificar la piel. Es una mascarilla casera especial para aquellos que tienen pocas espinillas y pero una piel seca.

Lo primero que hay que hacer es separar la clara del huevo y descartar la yema, la cual en esta mezcla no será utilizada. Puedes guardar la yema en la heladera para preparar otro tipo de mezcla.

Con la clara ya separada, mezclamos en un recipiente la misma y aplicamos algunas gotas de limón. No se requiere más que seguir mezclando un poco para unificar bien ambos elementos y aumentar la consistencia de la clara. Una vez hecho esto, coloca la mascarilla en todo tu rostro y espera 20 minutos antes de quitarla con agua tibia.

 

Mascarilla de yogurt

Por lo general la mascarilla de yogurt es mezclada con miel y un poco de limón, logrando una mezcla refrescante y combativa del acné.

Simplemente coloca un poco de yogurt bebible o sólido y mézclalo con una cucharada sopera de miel, mientras colocas algunas gotas de limón. Revuelve bien  y colócatela en las partes que tengas granos y espinillas.

Déjala reposar durante 20 minutos antes de quitarla con agua tibia.

 

Mascarilla de vinagre de manzana

La mascarilla casera de vinagre de manzana es usada para aclarar la piel y combatir el acné. El problema de esta mezcla es su olor y rechazo al colocarla cerca de nuestra nariz. Es por ello que se utiliza más que nada en brazos y piernas. De todos modos, es útil para combatir el acné, espinillas y granitos, y es por ello que te indicaré cómo usarla.

A diferencia del resto, esta mascarilla natural puede ser aplicada sólo con el vinagre de manzana o bien mezclarlo con miel. Coloca un poco de vinagre o de la mezcla en las zonas que tengas acné o manchas del mismo.

Deja reposar no más de 10 minutos. Si comienzas a sentir ardor antes de esto, quítala. Recuerda que siempre debes quitar con agua tibia.